La Publicidad en las Pymes: De los Usos y Abusos

"La Publicidad en las Pymes: De los Usos y Abusos"

Saludos;

Desde el punto de vista del empresario, se asume a la publicidad como algo que puede ayudar en los malos momentos a vender más, es como la varita mágica que le va a permitir aumentar sus ventas de manera inmediata. Un recurso de respuesta a una coyuntura, que se utiliza sólo cuando las ventas caen. Nada más lejos de la realidad.

En primer lugar debemos mencionar que la publicidad como tal tiene dos objetivos fundamentales: informar y persuadir. Informa todo aquello del producto que pueda interesar al receptor y Persuade utilizando sólo la información que motiva, que induce al público a adquirir el producto que satisfará su necesidad. La empresa bajo este enfoque debería utilizar la publicidad para presentar un nuevo producto o establecimiento, abrir mercados, expandirlos o conservarlos.

La publicidad como tal no vende, quienes venden son los vendedores. La publicidad hace deseable un producto o servicio, da la información necesaria sobre éste hasta lograr ubicarlo en un lugar prioritario a la hora de elegir. La publicidad conduce al comprador hacia el punto de venta, allí donde verdaderamente se concreta la acción de compra, y entran en juego diversos elementos: precio, ubicación, stock, competencia, atención al cliente, merchandising, técnicas de venta, empleo de material promocional etc.

Sobre que la publicidad es un gasto, también se ha oído mucho y es que el empresario relaciona inmediatamente a la publicidad con costosos anuncios en medios masivos de comunicación como televisión, radio y prensa; sin percatarse que la naturaleza de su negocio y el público objetivo al que se dirigen, generalmente definen el empleo de medios diferentes a los que convencionalmente utiliza la gran empresa. Para una PyME sería recomendable trabajar con medios directos, personalizados y sectorizados como mailing, encartes, trípticos, catálogos etc.

La Desconfianza en la publicidad que una gran parte del sector empresarial tiene, es otro de los factores que frena su empleo, y suele surgir como consecuencia de una mala acción cometida en un determinado momento que, o no era el adecuado, o no se hizo con suficiente intensidad. Tal vez se equivocó en los medios, en el público o en el mensaje.

Por ese motivo es tan importante, contar con una estrategia de publicidad antes de emprender alguna acción en este campo. La estrategia permitirá al empresario definir no sólo las características del mensaje que sobre su producto pretende hacer llegar a su público objetivo sino seleccionar adecuadamente los medios de comunicación que empleará para tal fin.

Evaluar cada acción en publicidad, solicitando el apoyo de un consultor especializado en el tema orienta a la empresa a emitir mensajes comprensibles, significativos, estimulantes como producto de la selección de datos idóneos, colocados bajo una forma concreta que les asegure la consecución del objetivo que persiguen. Recuerde consulte con un especialista.

Finalmente hay que recordar que la publicidad no es una varita mágica. Sin un buen producto, la publicidad no sirve de nada. Nadie nos comprará dos veces un mal producto, por más que hagamos publicidad.

Por.- Escuela de Marketing Pyme