Sincronicidad - Joseph Jaworski

Descripción de la editorial

Sincronicidad:

He aquí una guía que nos enseña a desarrollar uno de los retos más importantes del liderazgo en nuestra época: la capacidad para dar forma colectivamente a nuestro futuro.

Desde el relato de su propia vida hasta la explicación detallada de los aspectos más espinosos del liderazgo, Joseph Jaworski nos ofrece una nueva definición del término aplicable, a su vez, a todo tipo de líderes. Así, afirma que el liderazgo consiste en liberar todas las posibilidades humanas y en capacitar a los demás para que traspasen todos los límites, sean autoimpuestos o creados por las propias organizaciones. Y aunque el texto describe, en el fondo, la andadura personal del autor, su discurso sobre el aprendizaje y la eficacia puede aplicarse a cualquier lector que sea capaz de captarlo.

La vida de Jaworski demuestra que el profundo cambio cultural e institucional que el mundo necesita puede producirse no sólo en cualquier momento y lugar, sino también en cualquier persona, incluso en aquellas que parecen sentirse más a gusto con el actual estado de cosas. Sólo se requiere afrontar la situación y, con ella, los innumerables desafíos que traerá consigo el siglo XXI. Joseph Jaworski comenzó su carrera profesional como abogado en la firma Bracewell & Patterson de Houston. En 1980 fundó el American Leadership Forum y posteriormente fue director de planificación del Royal Dutch / Shell Group of Companies de Londres.

En 1994 se unió al MIT Center for Organizational Learning, donde trabaja con un consorcio de empresas líderes para crear organizaciones de aprendizajes. También es fundador y presidente del Center for Generative Leadership.


Sincronicidad - El Sendero Interno del Liderazgo
Síntesis por Arturo Bencosme


Título original:
SYNCHRONICITY - The Inner Path of Leadership
Joseph Jaworski

Ver la Interconexión Universal produce un Salto Mental Fundamental

Modernamente se tiene que el principio de organización del universo es la interrelación entre sus elementos, más que los elementos per se: se produce un salto mental fundamental al detectar que un nivel más profundo de la realidad existe más allá de lo que podríamos articular si nos quedamos viendo sólo elementos. Una vez que se comprende esto, también comenzamos a ver que el futuro no está fijo, que vivimos en un mundo de posibilidades.

Este salto mental nos permite también saltar de una posición de resignación a una de posibilidad: podemos pasar de una sensación de desesperanza y de desasistencia a concientizar que esa sensación sólo surge por tener una visión ingenua del mundo. Si pudiésemos ver la realidad como realmente es –las interconexiones- sería obvio lo que necesitamos hacer en cada instante, y haríamos exactamente lo que se requiere de nosotros: estaríamos viviendo la vida a través de participar en el devenir universal. No partiríamos de nuestras propias historias, o nuestras propias necesidades o nuestras interpretaciones reactivas.

Existen dos Órdenes en el Universo: el Explícito y el Implicado.
El orden explícito es el que observamos a través de nuestros pensamientos, percepciones y las teorías científicas. El orden implicado es el nivel de la realidad que está por explicitarse. En este otro orden universal, la totalidad de la existencia está implicada dentro de cada "fragmento" del espacio-tiempo, sea un objeto individual, un pensamiento o un evento. Así, cada elemento en el universo afecta a todo lo demás porque es parte del mismo continuo. Y por ello, cada persona representa la humanidad entera.

El Liderazgo-Servicio es la forma más profunda del Liderazgo.
La primera y más importante elección que un líder hace es la elección de ser un servidor, sin la cual la capacidad de liderizar quedaría profundamente limitada. Esta elección no es una acción, no es algo que se hace, sino una expresión del ser.

En su esencia, el liderazgo es acerca de aprender a darle forma al futuro: existe cuando la gente pasa de ser víctima de las circunstancias a participar en crear nuevas circunstancias. El liderazgo es acerca de crear espacios donde seres humanos continuamente profundicen su entendimiento de la realidad y se hagan más capaces de participar en el devenir universal, para así crear nuevas realidades.

El liderazgo es acerca de liberar posibilidades humanas. Uno de los requisitos del liderazgo-servicio es la capacidad para movilizar y alentar a las personas hacia la actividad, darles apoyo en centrarse y enfocarlas para operar dando lo mejor de sí mismas. Para ello, un elemento central es la fe genuina en la importancia de esas personas, y su convicción de que ellas tienen algo significativo para dar. Este es el elemento generativo, la fuente de la corriente que da vida a la relación.

El Liderazgo-Servicio se Fundamenta sobre la Consciencia de Unidad.
Los límites que creamos en la vida son imaginarios. No existen, pero los creamos y luego nos sentimos atrapados en ellos. Cuando concienciamos la interconexión del universo pasamos a una consciencia de unidad, y sentimos que somos "uno con el universo".

Disolver la percepción de separación entre las personas es un punto de enfoque del liderazgo-servicio. Una vez que vivencian el salto hacia la consciencia de unidad, no pueden negar la profunda revelación que ella produce. Pueden entonces trabajar juntas y experimentarse en un plano diferente. Relativamente pocos individuos trabajando juntos en esta forma podrían tener un profundo efecto en la sociedad, pues su consciencia ya está entretejida en la consciencia total.

Facilitar la aceptación de las personas a este planteamiento es clave para el cambio fundamental en la humanidad. Al disolver las barreras que la gente crea entre sí, debido a su pensamiento fragmentario, aparece una única mente en la cual todos son uno, y donde cada quien retiene su consciencia individual. Son estas barreras las que producen dificultades cuando una persona sola cambia, pues a la gente que la rodea se le dificulta asumir que ellos también pueden marcar una diferencia significativa en el universo.

Comprometerse a SER Constituye el Nuevo Significado del Compromiso.
La nueva forma de compromiso comienza con una intención clara, no con una voluntad poderosa: escuchar a la intuición que nos guía conforme nuestra senda se desenvuelve, y tener la integridad de mantenernos en un estado de entrega, sabiendo que todo lo que necesitemos para cumplir nuestra misión se hará disponible justo a tiempo. Es entonces que alteramos nuestra relación con el futuro.

Es un compromiso de ser, más que de hacer. Tradicionalmente "estar comprometido con algo" ha significado mantenerse apegado a ese algo. Por el contrario, "Ser" es un estado de actividad interior que tiene que ver con nuestra orientación total hacia la vida. Es un estado fundamental de existencia o de orientación al mundo, uno de vitalidad y de conexión auténtica, que nos lleva a descubrir que nuestro ser está inherentemente en un estado de compromiso como una parte del devenir universal. La única forma de descomprometerse es perder esa consciencia, es decir, regresar al espejismo de que no estamos participando en la vida. Esto conduce a una paradoja: la forma de participar es la de entregarse al compromiso.

Estar en Sincronía con el Universo Lleva a Fluir con el Devenir Universal.
Históricamente, la sincronicidad se ha conceptualizado como un principio de conexión no causal, una coincidencia muy significativa de dos o más eventos, donde algo distinto de probabilidad de ocurrencia está involucrado. Más modernamente observamos que la sincronicidad se da al aprovechar los chances que se presentan frente a nosotros de vez en cuando. Esto lo hacen quienes, estando conscientes de esos chances, se mantienen alertas, cual guerreros, en espera deliberada.

La gente que no la comprende, suele elevar la sincronicidad a niveles mágicos o míticos. Pero la sincronicidad es comparable a la gravedad, la luz o la electricidad, que aun cuando no las entendamos, si observamos sus efectos.

Al operar dentro de un estado de compromiso con el devenir universal, nuestra vida queda naturalmente infundida de significado, pues nos vemos también como una parte esencial de ese devenir. Por ello somos capaces de sacrificar nuestra supuesta libertad a cambio de la "gran voluntad" de ser parte del desenvolvimiento universal.

Y cuando funcionamos dentro de este tipo de compromiso, se da un flujo de significado alrededor nuestro: el campo de sincronicidad. Este campo es una estructura de fuerzas subyacentes que opera a la manera de un campo magnético, con imanes que parecen estar espontáneamente alineados, pero que en realidad responden a un nivel más sutil de causalidad. Este campo atrae a las personas que justo se necesitan para avanzar en el devenir: se experiencia el estado sincronicidad, una claridad, foco y concentración extraordinarios.

Así, la sincronicidad es un resultado de elegir (es decir, comprometerse a) servir al devenir de la vida. Al abrirnos a la vida y todas sus posibilidades, dispuestos a tomar el siguiente paso conforme nos es presentado, entonces nos conseguimos con las personas más significativas en cuanto a su contribución a nuestras vidas: son encuentros "esenciales".

El territorio más sutil del liderazgo-servicio es justamente el de la sincronicidad, el de crear las condiciones necesarias para que se den "encuentros esenciales" y se produzcan "milagros predecibles".

El Diálogo Hace Disponible el Poder de Pensar Colectivamente.
Podemos aprender y pensar juntos por medio del diálogo, y de esta manera aprovechar la capacidad innata para la inteligencia colectiva que tenemos los seres humanos. El diálogo no exige que la gente esté de acuerdo unos con otros, sino que los impulsa a participar en un pool de significado compartido, y este pensar colaborativamente puede conducir a la acción coordinada. Diálogo quiere decir "significado que fluye a través". Es lo contrario de debate, el cual quiere decir "golpear y abatir", y más aún, del término discusión, el cual comparte su raíz con las palabras percusión y concusión, que se refieren a "golpear y separar".

El diálogo crea un ambiente especial en el cual la relación entre las partes es de alta energía e inteligencia. Eso está en el corazón de lo que se requiere en el mundo actualmente. Al sentarse junta en diálogo, la gente ejerce liderazgo como un todo. Esto es el desenvolvimiento del proceso generativo, es decir, el diálogo es una vía eficaz para sincronizarse con el devenir universal.

En el modelo de construcción de coaliciones nuestro supuesto tácito es que somos individuos separados y por ello las necesitamos. Para esto se han desarrollado formas de negociación...... para llegar, en el mejor caso, a acuerdos ganar-ganar con los que todos podamos "vivir". En el diálogo se opera bajo una premisa muy distinta: En diálogo no se está construyendo nada, sino que al todo que ya existe se le está permitiendo manifestarse: se establece conexión con el orden implicado del universo. Se dice que debemos alejarnos para poder tener una visón de conjunto, como quien va, de ver las partes, a integrar el todo. Pero el todo ya existe. Es sólo que hemos estado encerrados en un marco de referencia que nos mantiene sin percibirlo. En el diálogo el todo se muestra y es manifestado a posteriori por los individuos cuando entran en acción.

Avanzar Hacia un Mundo Superior.
... parte de la Convicción de que Este Existe

El aspecto más trascendente del liderazgo-servicio se refiere a detectar colectivamente lo que está queriendo emerger en el mundo, y tener el coraje necesario para hacer lo que se requiere. La esencia del liderazgo-servicio consiste en el deseo de servir al propósito superior de crear, día a día, un dominio en el cual nosotros y los que nos rodean continuamente expandimos nuestro entendimiento de la realidad y nuestra capacidad para participar en darle forma al futuro.

Para ello, la cosmovisión basada en imágenes mecanicistas que reflejan al mundo como fijo y predeterminado deberá ser reemplazada por una de posibilidades, en la cual el universo es abierto, dinámico, interconectado, y lleno de cualidades vivientes. En esta perspectiva también vemos que el futuro no esta prefijado, y en consecuencia podemos pasar de una actitud de resignación atrincherada a un amplio sentido de posibilidades de crear y de cambiar.

La sobrevivencia de la humanidad depende de redefinir lo que es posible, para visionar un mundo nuevo, y tomar uno a uno los pasos necesarios para materializar esa visión. El diálogo es una vía excepcionalmente efectiva para la construcción de posibles escenarios del mundo: futuros plausibles, posibles trayectorias alternas de la historia. Esta vía es un terreno natural para ejercer el liderazgo-servicio, al propiciar la búsqueda de escenarios especiales: visiones positivas deseables a futuro, con base en lo que requiere el devenir de la humanidad.

Elaborar Escenarios Globales es una Vía para Lograr un Mundo Superior.
La elaboración de escenarios puede ser utilizada efectivamente para fortalecer el apresto de las personas para atender nuevas circunstancias, y también para entender cómo darle forma al mundo, de una manera positiva y creativa. En este proceso, lo primero es determinar las fuerzas motrices que están influyendo en el curso del mundo: las "leyes de la historia actualmente vigentes". El entendimiento de estas fuerzas permite luego pasar a identificar posibles puntos de apalancamiento para el cambio: acciones particulares que podrían conducir a mejoras perdurables significativas. De esta forma podrá llegarse a una acción alineada, pues a través de comprender la estructura global puede entenderse cómo el curso de la historia podría ser alterado.

En el presente se observan dos patrones de cambio fundamental alrededor del mundo: liberación creciente y globalización creciente. Estas parecen ser las raíces de la fuerza motriz fundamental actual, y se originan en la interacción que se está dando entre liberación y globalización, las cuales son mutuamente reforzantes, y constituyen una poderosa fuerza motriz del mundo.

Una de las razones para la extensión rápida de la liberación ha sido la globalización. El conocimiento acerca de cómo otras personas viven y como otras sociedades trabajan se extiende rápidamente a través del viaje y la comunicación internacional. Los gobiernos encontrarán que cada vez es más difícil limitar lo que la gente sabe y oponer resistencia a sus aspiraciones al acceso de bienes y al control de sus propios destinos. Los sistemas políticos autoritarios y las economías centralmente planificadas no funcionan en un mundo progresivamente interconectado. La liberación, a su vez, acelera la globalización por la vía de abrir y liberar los flujos de bienes y de conocimiento.

Hay dos caras en esta interacción que impulsan dos escenarios alternos del desenvolvimiento del mundo. Por una parte, la liberación ofrece enormes oportunidades a individuos, grupos, empresas y sociedades para mejorar sus vidas. Al aprovecharse estas oportunidades, se generarán más expectativas que impulsarán más cambio político y económico en esta dirección de libertad. Se conforma un círculo virtuoso mundial de apertura. Pero por la otra parte, la liberación puede amenazar a muchas personas, que temen que podrían perder lo que valoran actualmente: su identidad nacional, religiosa y cultural – su poder político, su posición social y económica. Esto puede conducir a desarrollar una atmósfera creciente de miedo y resistencia, conformándose un círculo vicioso mundial de separación.

Quizás estamos en una importante encrucijada histórica, un momento "abierto" en el devenir del mundo, con dos escenarios posibles por delante. Escenario "A" – Nuevas Fronteras: Predomina la fuerza de la apertura, con base en que la liberación puede continuar acelerando los cambios mundiales, abriendo nuevas fronteras en términos de vastos nuevos mercados competitivos en los países en desarrollo. Escenario "B" - Barreras: Predomina la fuerza de la separación porque la liberación puede ser resistida y restringida, produciéndose un mundo dividido por las inmensas disparidades de riqueza, con extensa pobreza, criminalidad urbana y degradación del medio ambiente, que inevitablemente acompañan a la desesperanza y la desasistencia.

A Través de Las Empresas Globales Hay Oportunidades de Participación para Todos para Avanzar Juntos hacia un Mundo Superior.
Las empresas pueden pasar por cuatro etapas evolutivas: la 1ª es puramente capitalista, con conflictos potenciales entre ejecutivos y otros trabajadores. Superados estos problemas, la compañía alcanza la 2ª etapa, donde las relaciones se basan en compartir un destino común, reduciendo las diferencias entre ambos grupos humanos. En la 3ª etapa, la compañía se decide a contribuir significativamente a su comunidad local o nacional. Y al llegar eventualmente a una 4ª etapa, la empresa se compromete, a través de su propósito y filosofía, a servir a la humanidad de manera global. Hoy día sólo las corporaciones que operan globalmente son las únicas entidades cuyo esfuerzo en crear estabilidad mundial está al mismo nivel que su interés en sí mismas.

Hay Trampas en el Camino a Ser Obviadas por Líderes-Servidores.
En un sentido profundo, la capacidad de uno para ejercer el liderazgo-servicio proviene de la elección consciente de permitir a la vida devenir a través de uno en lugar de pretender controlarla. Orientarse hacia el control conlleva la posibilidad de caer en trampas.

Las trampas son cualquier cosa que produce un regreso a formas ya superadas de pensamiento y acción, y por tanto obstaculizan nuestro devenir como parte del proceso generativo universal. Caer en ellas significa perder el estado de fluir: la creatividad se cierra, y la sincronicidad desaparece. Es más probable caer en esas trampas justo cuando hay mucho que perder o que ganar, y mucho está ocurriendo, las cosas puede que están yendo magníficamente bien, y tal vez grandes recursos están comprometidos.

La trampa de la Responsabilidad: sentirse indispensable por ser responsable por todos los involucrados – el foco está en sí mismo en lugar de dirigirlo al trabajo mayor. Se genera miedo que se traduce en hiperactividad. Salida de la trampa: verse a sí mismo operando en el flujo del universo al igual que los demás: cada quien es responsable de sí mismo, y que siempre hay alternativas en un mundo de posibilidades.

La trampa de la Dependencia: sentirse a la merced de las otras personas "claves" en el proceso. Es el otro extremo de la trampa de la responsabilidad. Lleva a que el sueño en construcción se quede en términos medios por la necesidad de "negociar" con las personas "claves" para que éstas estén satisfechas y no abandonen el proceso. Esto pasa por enfocarse en el método más que en el resultado. La salida de la trampa es también tener presente que cada quien es responsable de sí mismo, y que siempre hay alternativas en un mundo de posibilidades.

La trampa de la Hiperactividad: sentirse presionado y estresado para producir. Se erosiona la sensación de libertad genuina y la claridad de propósito, se pierden oportunidades importantes, y peor aún, se aceptan falsas oportunidades que están desalineadas con la visión. Salida de la trampa: recobrar el balance con base en mantenerse fluyendo, especialmente a través de disponer sistemáticamente de tiempo suficiente para el diálogo, de manera de preservar un espacio de reflexión en el medio de la actividad, donde todos se nutran entre sí a partir de aclarar la visión que aspiran materializar.

Quien no vive para servir.....
.....no sirve para vivir!